Previos a la boda
Es temprano por la mañana y me dispongo ir a estudiar a la Universidad San Marcos, la cual está a una hora de trayecto, pero nada hará que ese viaje tan placentero me aburra, siempre y cuando lleve mi mp4 con mis headphones, los cuales me apartan de lo que pueda suceder a mi alrededor.
Subo al servicio de transporte y para variar esta lleno así que no me queda otra que ir parado.
Cuadras mas adelante sube el típico grupito de jóvenes adolescentes (unas 5 para ser exacto) a las cuales veo subir hablando y riéndose (solo las veo porque por los headphones no escucho absolutamente nada).
Yo sigo parado y el tumulto de gente empieza a bajarse (para mi alegría), pero dentro de todo ese ajetreo, trato de hacerme a un lado para permitir que las demás personas puedan pasar sin dificultad, pero de pronto siento que una mano maliciosa me levanta de aquella parte donde la espalda termina y cambia de nombre.
Sintiéndome ultrajado, volteo rápidamente para observar de quien fue esa mano pícara y maliciosa, la cual me hizo pasar un mal momento, pero era tanta la cantidad de gente que se movilizaba para bajar del servicio de transporte que me era imposible identificar al que me agredió, cuando de pronto dirijo mi mirada hacia la calle y puedo observar a una de esas chicas que subieron con sus demás amigas, una de ellas me miraba riéndose y me dijo claramente (leí sus labios) YO FUI! Jajajaja.
Que miedo!!!
Al llegar a San Marcos me doy con la sorpresa de que están remodelando todas las malditas calles aledañas a la universidad así que no hay otra opción que caminar y para mi exquisita, deliciosa suerte, mi facultad es la que se encuentra al ultimo de toda esa universidad, es decir, pasando por todas las huacas, jardines, terrales, granjas y todo lo que tenga esa maldita universidad.
Llego al dicho lugar y no hay clases, la razón que me dan: HAY HUELGA Y NADIE SE MUEVE!!
Al no poder impedir la boda, no me queda otra que comprarme un nuevo traje, así que me dirijo hacia una tienda especializada en “caballeros”.
Entro a la tienda donde puedo ver que a la entrada hay varios “hombres” de entre los cuales uno de ellos se me acerca tratando de atenderme, hasta esos momentos todo “normal”.
Le digo y/o comunico hacia el “hombre” que pretendía atenderme que solicito de un terno o algo elegante como para una boda, pero lo más raro es que el tipo ese me dio una mirada algo extraña y hasta se volteo y me miro por todo el contorno.
Acto seguido se dirigió y me dijo: Tengo lo perfecto para ti!
Me trajo un traje o terno bien pegado. A mi no me gustaba, pero según el “varón” ese me queda perfecto, pero lo que colmo mi paciencia fue que me pidió que me diera una vuelta para poder apreciarlo mejor =@
Sin dudarlo me saque el traje y me largue de ese lugar.




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